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2011 ¡¡Menudo año!!

Un año no es más que una porción arbitraria de tiempo, coincidente con un ciclo orbital de la Tierra alrededor del Sol; pero parece que le hemos terminado dando una importancia casi divina, como si el mero hecho de pasar una hoja del calendario o de anochecer, y volver a amanecer al día siguiente, tuviera un efecto mágico sobre la vida de todos los seres de este planeta.

Pero nos ayuda a poner un marco temporal lo suficientemente amplio a una porción de nuestras vidas. Invita a cerrar un tiempo y a abrir otro, revisar logros y establecer nuevos. Y eso está bien.

En este 2011 he vivido una experiencia muy curiosa. Los últimos años, me atrevería a decir que casi los diez últimos, han sido de esos que se te pasan casi volando; me parecía increíble cómo llegaba, cada año, de nuevo la navidad otra vez.

Este 2011 ha sido totalmente diferente. El tiempo ha parecido casi congelarse; sucesos que parecieran de años anteriores, han pasado apenas unos meses atrás. Cada día, cada hora, cada minuto los he percibido como algo tremendamente valioso y tengo la sensación de haber vivido el equivalente de varios años anteriores.

Hace cosas de un mes, mientras volaba hacia Madrid, se me ocurrió encender mi iPad y abrir un programa de creación de Mapas Mentales. Casi de manera instintiva puse en su centro ‘2011’ y me deje llevar, fluir. Rama tras rama iban saliendo conceptos, logros, vivencias y, veinte minutos más tarde, miraba la pantalla con total asombro y dije para mi: ¡¡Menudo año, alucinante!!

Sin intención de ser exhaustivo, quiero aprovechar para dejar plasmado en este blog lo que plasmé allí de manera gráfica. Sigue leyendo 2011 ¡¡Menudo año!!

Aprendiendo a comunicar

Juan Jesús Doreste con Ángel Lafuente

A pesar del palizón —dado que era un añadido a mi horario laboral—, durante dos semanas consecutivas participé en el Curso Cómo hablar siempre con eficacia y en su posterior Taller de Prácticas; impartidos por Ángel Lafuente Zorrilla, reconocido locutor y presentador de televisión, profesor de “Oratoria Moderna” y formador de líderes y cuadros dirigentes en “Técnicas de comunicación”. Sigue leyendo Aprendiendo a comunicar

Aprendiendo a ‘echar morro’

Con Raimon Samsó y Sergio Fernández
Hoy, algo más de cincuenta personas hemos comenzado en La Palmas de Gran Canaria el Seminario Vivir sin Jefe: Libre, sabio y rico con Raimon Samsó y Sergio Fernández, del que iré contando cosas en próximas entradas.

Hoy, a horas intempestivas de la noche, sólo quiero narrar sobre el ejercicio que nos ‘endilgaron’ en la pausa, esas pausas que se suelen dedicar a estirar un poquito las piernas, coger aire y tomarse un café. Pues ni corto ni perezoso, Sergio Fernández, tras mencionar el necesario Amor que debíamos sentir hacia la Venta (¡¡Amo vender!!, que nos recomendó dejar por escrito de forma visible por todas partes) y la necesidad de romper lo más frecuentemente posible nuestra zona de confort, nos propuso de salir y de conseguir tomarnos algo, merendar o tomar un café a base de que cualquier desconocido nos invitase. Las dos condiciones eran claras: no podíamos pagarlo nosotros y no debíamos conocer a la persona a quien se lo pidiésemos. Sigue leyendo Aprendiendo a ‘echar morro’

Aprendiendo de y con mis maestros (II)

Con Raimon Samsó y Sergio Fernández

Afortunadamente, no sólo está la posibilidad de aprender de grandes personas, de maestros que hayan recorrido el camino antes que tú, de manera presencial (aunque seguramente sea la manera más directamente gratificante); sino que hay maneras de poder aprender de muchos de ellos, incluidos aquellos que ya no están de forma carnal entre nosotros. Y me refiero a sus palabras y, más en concreto, a aquella que nos han dejado por escrito. Sí, el legado de los maestros a través de los siglos ha quedado en aquello que han escrito.

Y es por eso que los libros encierran el saber de toda la humanidad, esperando a que te acerques a ellos, con tiempo, paciencia, predisposición, curiosidad, algo de ansia, anhelo y esperanza de nutrirte de su contenido, de crecer con su sustancia, de aprender con su sabiduría.

Hoy, más que en ninguno otra época de la historia, te es posible, sin salir de tu casa, tener como maestros a personas como Deepak Chopra, Wayne Dyer, Eckhart Tolle, Brian Weiss, Edward De Bono, etc… a la hora que tú quieras, volviendo a releer todo aquello que necesites, subrayando, tomando apuntes, estudiando… y en el panorama editorial español de eso llamado —por llamarlo de alguna manera— ‘autoayuda’, aparte de autores prolijos como Ramiro Calle o Salvador Carrión, han surgido en estos últimos años dos nombres que convierten en Best-Seller todo aquello que sale de su pluma (sí, ya sé que lo correcto es decir de las teclas de su ordenador… pero es que suena tan poco poético): Raimon Samsó (auntor, entre otros, de El código del dinero, Cita en la cima, Taller de amor o Manuel de Prosperidad) y Sergio Fernández (autor de Vivir sin jefe y de Vivir sin miedo).

Los libros de ámbos han sido una fuente de inspiración para mí; algunos han sido subrayados, convertidos en Mapas Mentales, releídos… y su lectura está detrás de muchas decisiones y pasos dados, incluido la de hacer del Coaching la manera en que quiero ganarme la vida en un plazo relativamente breve, vivir alineado con mi corazón, con mi deseo de ayudar y dejar un legado.

Por todo esto, que haber podido asistir a la conferencia conjunta que ambos ofrecieron el pasado miércoles 24 de marzo en el CICCA (Las Palmas de Gran Canaria) fue un momento emocionante y altamente inspirador. Aunque una conferencia no puede contener toda la riqueza que encierran sus libros, queda compensado por la presencia, por la manera tan altamente efectiva —y tan diferente entre ambos— de comunicar y conectar con el público. Además, el contenido que seleccionan es como cuando el propio autor te comunica la ‘esencia’, el néctar profundo encerrado en el centro del fruto de su pensamiento.

Si ambos son grandes comunicadores en el uso de la palabra escrita, son impresionantes comunicadores en el uso de la palabra hablada, con un tremendo dominio del espacio escénico, del lenguaje no verbal, del matiz. Se les ve honestos, convencidos, coherentes, con una alegría interna proveniente de un sentido de misión asumido.

Y por eso, que haber tenido la oportunidad de haber estado allí con ellos, de haberles saludado y haciéndome esta foto con ambos, fue un momento feliz, de estar en presencia (con) aquellos que han sido maestros con sus palabras. Nunca hemos tenido tanta oportunidad de aprender… y hacerlo de quienes adelantan cambios de paradigma, de quienes desean verte despertar y de que tomes las riendas (inteligentemente, como diría Sergio) de tu vida, de que hagas aquello con lo que vibre tu corazón, desde el Amor en lugar del miedo… es… respirar más hondo, conectarte con tu yo más profundo, tomar valor para afrontar decisiones y dar pasos hacia lo que de verdad quieres.

Gracias, Raimón. Gracias, Sergio. Confío en veros pronto.

Aprendiendo de y con mis maestros

Juan Jesus Doreste con Horacio Ruiz

En general, me considero una persona afortunada, y con muchas cosas a agradecer a muchas personas. En los últimos 5-6 años he tenido la fortuna de enriquecer ese abanico con algunas personas realmente excepcionales y, ¿porqué no decirlo?, singulares y peculiares; personas a las que no distinguiríamos entre la multitud por su apariencia, amantes, en general, de la tranquilidad (requisito, parece ser, para una rica vida interior), malos amigos de sus egos y, he aquí mi fortuna, deseosas vocacionalmente de compartir su riqueza vital y profesional en campos coincidentes con mi evolución personal en estos tiempos.

Todos ellos han sabido brindarme, más allá de la relación profesional entre estudiante e instructor (maestro), su amistad y su afecto; amistad de la que me siento orgulloso, porque más allá que de uno haya aprendido Reiki, de otros PNL y Coaching y de otro Hipnosis, han sido las conversaciones, privadas o en grupo, fuera del marco de los cursos, en donde sus experiencias vitales, los vericuetos por los que la vida les ha hecho pasar, han enriquecido mis perspectivas y horizontes. Personas abiertas, indagadoras, curiosas, que han vivido, luchado, y se han construido con aquello que después enseñan y que siguen indagando, evolucionando, que son felices haciendo lo que hacen, compartiendo.

Julio PardillaVaya mi saludo y todo mi cariño a ti, Julio Pardilla, arquitecto, maestro Reiki y Reiki Karuna, aventurero, traductor de textos espirituales, guía turístico. A quién de todos los que mencionaré menos veo, pues las tierras australianas, neozelandesas y otras más hacia el oriente le tienen ‘ensimismado’ con sus búsquedas. Me introdujiste en las materias energéticas sutiles, en la simbiología, en otras ‘posibilidades’ del mundo espiritual. Pocas veces me ha sido dado el saludar por primera vez a una persona con un abrazo tan caluroso y sentido como el tuyo. Aunque nos hayamos podido ver tan poco en los últimos años, y el Reiki —estando ahí— no haya sido mi principal fuente de dedicación en estos, su apertura y su energía me acompañan siempre.

Miguel Ángel LeónVaya mi saludo también a Miguel Ángel León y a Virginia R. Alí, a quienes si tengo la fortuna de ver a menudo, tanto por la colaboración (no tanta como me gustaría) que trato de aportar a vuestro trabajo en Creasistema como formadores en PNL y Coaching, así como ‘paciente’ de vuestra sabiduría en el mundo de la salud integral (como grandes homeópatas, kinesiólogos y… unas cuantas cosas más que quizá algún día aprenda). Sigo gozoso vuestra evolución en todo lo que estáis desarrollando, ampliando la aplicación más ‘mental’ del Coaching de PNL a nuevos senderos más espirituales y sutiles, a los que me siento tan cercano.

Y, por último, por lo de más reciente más que nada, mi saludo y fuerte abrazo a Horacio Ruiz Iglesias (foto superior), brillante hipnoterapeuta, que también desde el primer día que nos conocimos, compartiendo aquel sencillo almuerzo, me abriste tu cariño y las puertas de la amistad. El roce posterior me ha hecho ver en ti tantas y tan buenas coincidencias en intereses, tantas cosas en común con mis otros maestros, que es como sentirme en un círculo amplificado de todo aquello por donde deseo moverme y expandirme en estos momentos. Como talante personal, por lo poco que conozco aún de tu trayectoria personal y espiritual, por la seriedad y compromiso con que abordas tu vocación pedagógica, no podría soñar con tener mejor maestro con el que introducirme y profundizar el enorme campo de potencial que abre el mundo hipnótico.

A todos, mi reconocimiento, mi agradecimiento y mi cariño más sincero. La vida es más hermosa y más digna de ser vivida con personas como ustedes a mi lado. Ustedes la hacen más rica y afortunada.