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2011 ¡¡Menudo año!!

Un año no es más que una porción arbitraria de tiempo, coincidente con un ciclo orbital de la Tierra alrededor del Sol; pero parece que le hemos terminado dando una importancia casi divina, como si el mero hecho de pasar una hoja del calendario o de anochecer, y volver a amanecer al día siguiente, tuviera un efecto mágico sobre la vida de todos los seres de este planeta.

Pero nos ayuda a poner un marco temporal lo suficientemente amplio a una porción de nuestras vidas. Invita a cerrar un tiempo y a abrir otro, revisar logros y establecer nuevos. Y eso está bien.

En este 2011 he vivido una experiencia muy curiosa. Los últimos años, me atrevería a decir que casi los diez últimos, han sido de esos que se te pasan casi volando; me parecía increíble cómo llegaba, cada año, de nuevo la navidad otra vez.

Este 2011 ha sido totalmente diferente. El tiempo ha parecido casi congelarse; sucesos que parecieran de años anteriores, han pasado apenas unos meses atrás. Cada día, cada hora, cada minuto los he percibido como algo tremendamente valioso y tengo la sensación de haber vivido el equivalente de varios años anteriores.

Hace cosas de un mes, mientras volaba hacia Madrid, se me ocurrió encender mi iPad y abrir un programa de creación de Mapas Mentales. Casi de manera instintiva puse en su centro ‘2011’ y me deje llevar, fluir. Rama tras rama iban saliendo conceptos, logros, vivencias y, veinte minutos más tarde, miraba la pantalla con total asombro y dije para mi: ¡¡Menudo año, alucinante!!

Sin intención de ser exhaustivo, quiero aprovechar para dejar plasmado en este blog lo que plasmé allí de manera gráfica. Sigue leyendo 2011 ¡¡Menudo año!!

Miramos con las gafas del pasado sin ver lo que ahora «es»

Cuando en dulces sesiones, de meditar silente,
convoco en mi recuerdo las cosas ya pasadas,
suspiro al evocar tantas cosas queridas,
y culpo con lamentos el tiempo que he perdido.

Me lamento de penas y desgracias pasadas,
y cuento nuevamente de dolor en dolor
la tristísima cuenta de renovados llantos,
pagando, nuevamente, lo que ya pagué.
Shakespeare. Soneto 30.

El tiempo en el pasadoCreemos ver lo que vemos. Creemos que lo que vemos configura la realidad. Creemos que la realidad que creemos ver es la realidad que ven todos los demás. Pero vivimos como en un sueño, como en una bruma, en la que apenas conseguimos ver lo suficiente como para subsistir; vivimos como en un engaño, y podríamos terminar nuestra existencia sin ni siquiera habernos percatado de ello, salvo que ocurra un «despertar» y abramos los ojos de otra manera y «procesemos» con otro paradigma, otra mente.

Vivimos en un sueño personal, y también en un sueño familiar, en un sueño local, municipal, provincial, nacional, étnico, continental, cultural, laboral, asociativo, político, religioso, sexual, etc., y también uno colectivo como humanidad. Compartimos con otros parte de nuestro sueño, y nos separamos de otros en partes de nuestro sueño. Sigue leyendo Miramos con las gafas del pasado sin ver lo que ahora «es»

Aprendiendo de y con mis maestros

Juan Jesus Doreste con Horacio Ruiz

En general, me considero una persona afortunada, y con muchas cosas a agradecer a muchas personas. En los últimos 5-6 años he tenido la fortuna de enriquecer ese abanico con algunas personas realmente excepcionales y, ¿porqué no decirlo?, singulares y peculiares; personas a las que no distinguiríamos entre la multitud por su apariencia, amantes, en general, de la tranquilidad (requisito, parece ser, para una rica vida interior), malos amigos de sus egos y, he aquí mi fortuna, deseosas vocacionalmente de compartir su riqueza vital y profesional en campos coincidentes con mi evolución personal en estos tiempos.

Todos ellos han sabido brindarme, más allá de la relación profesional entre estudiante e instructor (maestro), su amistad y su afecto; amistad de la que me siento orgulloso, porque más allá que de uno haya aprendido Reiki, de otros PNL y Coaching y de otro Hipnosis, han sido las conversaciones, privadas o en grupo, fuera del marco de los cursos, en donde sus experiencias vitales, los vericuetos por los que la vida les ha hecho pasar, han enriquecido mis perspectivas y horizontes. Personas abiertas, indagadoras, curiosas, que han vivido, luchado, y se han construido con aquello que después enseñan y que siguen indagando, evolucionando, que son felices haciendo lo que hacen, compartiendo.

Julio PardillaVaya mi saludo y todo mi cariño a ti, Julio Pardilla, arquitecto, maestro Reiki y Reiki Karuna, aventurero, traductor de textos espirituales, guía turístico. A quién de todos los que mencionaré menos veo, pues las tierras australianas, neozelandesas y otras más hacia el oriente le tienen ‘ensimismado’ con sus búsquedas. Me introdujiste en las materias energéticas sutiles, en la simbiología, en otras ‘posibilidades’ del mundo espiritual. Pocas veces me ha sido dado el saludar por primera vez a una persona con un abrazo tan caluroso y sentido como el tuyo. Aunque nos hayamos podido ver tan poco en los últimos años, y el Reiki —estando ahí— no haya sido mi principal fuente de dedicación en estos, su apertura y su energía me acompañan siempre.

Miguel Ángel LeónVaya mi saludo también a Miguel Ángel León y a Virginia R. Alí, a quienes si tengo la fortuna de ver a menudo, tanto por la colaboración (no tanta como me gustaría) que trato de aportar a vuestro trabajo en Creasistema como formadores en PNL y Coaching, así como ‘paciente’ de vuestra sabiduría en el mundo de la salud integral (como grandes homeópatas, kinesiólogos y… unas cuantas cosas más que quizá algún día aprenda). Sigo gozoso vuestra evolución en todo lo que estáis desarrollando, ampliando la aplicación más ‘mental’ del Coaching de PNL a nuevos senderos más espirituales y sutiles, a los que me siento tan cercano.

Y, por último, por lo de más reciente más que nada, mi saludo y fuerte abrazo a Horacio Ruiz Iglesias (foto superior), brillante hipnoterapeuta, que también desde el primer día que nos conocimos, compartiendo aquel sencillo almuerzo, me abriste tu cariño y las puertas de la amistad. El roce posterior me ha hecho ver en ti tantas y tan buenas coincidencias en intereses, tantas cosas en común con mis otros maestros, que es como sentirme en un círculo amplificado de todo aquello por donde deseo moverme y expandirme en estos momentos. Como talante personal, por lo poco que conozco aún de tu trayectoria personal y espiritual, por la seriedad y compromiso con que abordas tu vocación pedagógica, no podría soñar con tener mejor maestro con el que introducirme y profundizar el enorme campo de potencial que abre el mundo hipnótico.

A todos, mi reconocimiento, mi agradecimiento y mi cariño más sincero. La vida es más hermosa y más digna de ser vivida con personas como ustedes a mi lado. Ustedes la hacen más rica y afortunada.